5 Falsos mitos culinarios

5 Falsos mitos culinariosVisto el éxito de nuestro anterior post sobre cultura gastronómica  con diferentes afirmaciones que había que adivinar si eran verdaderas o falsas, hoy traemos otro puñado de mitos culinarios más falsos que Judas. ¿Preparado? ¡Vamos allá!

Mito 1. Para engordar el caldo de un guiso, hay que cortar las patatas haciendo “crack”, no cortando la patata con el cuchillo hasta el final.

Aunque muy extendido, es falso. Se supone que al hacer “crack” las patatas sueltan más almidón, pero en un estudio en el que se cocieron patatas cortadas enteramente con cuchillo, y patatas cortadas con “crack” quedó demostrado que la cantidad de almidón es exactamente la misma.

Mito 2. El azafrán se echa al principio de la cocción para que suelte todo su sabor.

El azafrán, tras una larga cocción, pierde parte de su sabor, aunque conserva todo sus color. Por el contrario, si se echa al guiso ya terminado, decorará el plato pero no le dará sabor. El momento ideal es añadirlo unos minutos antes de terminar la cocción, para que la alcalinidad o acidez del plato le afecte lo menos posible.

Mito 3. La pasta se cuece en abundante agua con un chorrito de aceite.

Según la Academia Barilla, una de las más prestigiosas escuelas de cocina de Italia, esto no es más que malgastar aceite, ya que la pasta se cuece igual con el aceite flotando en su superficie que sin él. El aceite hay que añadirlo después de escurrir la pasta. Si lo añadimos al agua, acabará en el desagüe.

Mito 4. Para no llorar picando cebolla, hay que mojar el cuchillo en agua.

Lo que nos hace llorar es un compuesto volátil que libera la cebolla cuando se corta, y da igual que el cuchillo esté mojado o seco. El único remedio comprobado para no llorar cortando cebolla es ponerse unas gafas de natación o de submarinismo.

Mito 5. El alcohol blanco es el que menos engorda

El capítulo de los mitos nutricionales es inmenso: que si el agua en las comidas engorda, que si la leche no es sana, que si es igual de sano un desnatado que un producto entero… pero uno de los que más nos llaman la atención es ese viejo mito que dice que el vodka o la ginebra engorda menos que una copa de vino o una caña. El alcohol tiene siempre las mismas calorías, y de hecho el vodka o la ginebra son dos de las bebidas con más calorías por su alto contenido de alcohol.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *