Tamarises, un pedazo de historia en la playa de Ereaga

Tamarises, un pedazo de historia en la playa de EreagaEn pleno siglo XXI, en cuanto el sol asoma y comienzan a alargarse los días, la playa de Ereaga es un hervidero de personas que aprovechan para hacer deporte, dar un paseo, tomar el sol, y disfrutar de la espléndida oferta gastronómica que se encuentra en la zona.

Los más de 800 metros de playa que son hoy testigos de la entrada y salida de vecinos, turistas y cruceros (entre ellos el segundo más grande del mundo), han presenciado algunos de los aspectos más relevantes de la vida social de Bizkaia desde que a finales del siglo XIX, se puso de moda entre la burguesía bilbaína y los industriales de la zona el veraneo y los baños de sol y playa en Getxo.

Frente a ellos, el Restaurante Tamarises, con casi años de historia.  Su historia se remonta a 1932, cuando el bilbaíno Jesús Lazcano Amuriza abrió una cervecera, que en principio solo estaba daba servicio en verano. Tras trasladar a su familia de Bilbao al centro de Algorta  (estaba casado y tenía dos hijos) y al comenzar la Guerra Civil, Jesús Lazcano decidió criar sus propios animales (gallinas y cerdos, sobre todo) como materia prima para la cervecera.

En aquellos tiempos inciertos, mientras intentaban evitar que vecinos con menos suerte les llevaran las gallinas por la noche, y atendían a todo tipo de comensales por el día (entre otros a marinos de barcos ingleses), se fueron haciendo un nombre gracias al buen hacer en la cocina de Jesús y su mujer Susana. Famosos eran los txipirones, la sopa de pescado y los pimientos rellenos.

En 1956 ya eran dueños del terreno en el que se ubicaba el entonces (ya sí) restaurante, terreno que en principio habían alquilado, y pudieron comprar el antiguo Hotel Ereaga, ubicado justo al lado, que reformaron en su totalidad, convirtiéndolo en un hotel de primera categoría, probablemente el mejor de Getxo y toda la margen derecha en esa época.

Su hija Begoña se hizo cargo del Hotel, que en esa época alojaba a los ilustres personajes que acudían a las cenas de gala del Club Marítimo del Abra. Los clientes se dejaban seducir por el cuidado de cada detalle: cubertería de plata, platos de porcelana, cristalería selecta, flores frescas, manteles almidonados… pero sobre todo por el sabor de la cocina y la calidad de la materia prima.

En el año 2012 se consolidó la reforma que dividió el Hotel Restaurante Tamarises en tres negocios diferentes: el Hotel, gestionado por la cadena High Tech, que reformó totalmente el interior, el Bar Terraza Los Tamarises, en la planta baja, un moderno Bistrot y el Restaurante Tamarises Izarra, que hereda el gusto por la calidad y el sabor del negocio original.

A día de hoy, el Restaurante Tamarises Izarra se integrada en la sociedad como parte de la cultura gastronómica y el turismo de Bizkaia, con la playa de Ereaga como espectadora privilegiada de la historia.

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